Aunque el verano invita a parar, en nuestro taller seguimos en movimiento.
Aprovechamos estos meses más tranquilos para avanzar en tareas que durante el año resultan difíciles por falta de tiempo. Una de ellas es la transformación de libros antiguos en braille en algo nuevo y útil: bolsas de papel para nuestros próximos mercadillos.
Cada una de estas bolsas está hecha con páginas que alguna vez fueron leídas con las manos. Hoy, les damos una segunda vida, con respeto y creatividad, para que sigan formando parte de nuevas historias.