Hoy hemos cogido nuestras mochilas y nos hemos ido hasta Manuel Becerra, a un parque cercano en el cual había un encuentro muy especial de personas sordas.
Las personas sordas del centro han disfrutado mucho de la mañana tan agradable que la lengua de signos no ha brindado.
Hemos podido conocer a gente nueva, y también ha habido algún que otro reencuentro con personas que hacia mucho que no veíamos.
Nos venimos muy contentos y con mucha pena de no poder quedarnos un ratito mas.
Al año que viene, sin duda, repetiremos la experiencia.