Hoy, hemos dado forma a un simpático pulpo utilizando plastilina.
A través de esta actividad hemos trabajado la psicomotricidad fina, la coordinación óculo-manual, la creatividad y la concentración, desarrollando habilidades de una forma divertida y participativa.
Además, hemos fomentado la paciencia, la expresión artística y la autonomía, disfrutando del proceso de crear con nuestras propias manos.
¡Cada pulpo ha sido único y lleno de personalidad!