En impresión, es una escala impresa de tonos de gris usada en reproducción fotomecánica para comprobar que sean correctos los tiempos de exposición y revelado. En los sistemas informáticos es una función para determinar la gama de claridad de cada pixel de la pantalla del monitor, desde el negro (o) hasta el blanco (255), dando una escala de 256 niveles escalonados de gris.